Nuevas extremidades, nuevos comienzos: dentro del programa de prótesis

Los nombres de esta historia han sido cambiados para proteger la privacidad y seguridad de las familias.
Adam, de nueve años, quiere ser futbolista. Lo dice como lo dicen los niños de nueve años en todas partes — con total certeza. Hace dieciocho meses, un ataque aéreo se llevó su pierna derecha por debajo de la rodilla. El mes pasado, en una clínica de rehabilitación apoyada por la Fundación Motaz, dio sus primeros pasos con una nueva prótesis.
Gaza tiene hoy una de las tasas más altas de amputación infantil del mundo. Detrás de esa estadística hay miles de futuros individuales que dependen de algo muy específico y muy financiable: una prótesis bien ajustada, con la fisioterapia para aprender a usarla.
Más que un dispositivo
Una prótesis no es una compra única. Los niños crecen y necesitan un nuevo ajuste cada año. Los encajes se desgastan. Los músculos necesitan meses de rehabilitación guiada. Por eso nuestro programa financia el recorrido completo: evaluación, fabricación a medida, ajuste, fisioterapia y seguimiento.
Trabajamos con clínicas especializadas y equipos móviles de rehabilitación, y cuando un caso requiere cirugía o componentes no disponibles localmente, nuestro programa de paso seguro ayuda a los pacientes a viajar para recibir tratamiento.
Lo primero que hizo fue ponerse de pie y abrazarme a la altura de los ojos. Los dos lloramos.
— El padre de Adam
El camino por delante
La demanda todavía supera con creces la capacidad, y cada prótesis financiada saca a una persona más de la lista de espera. Tu donación cubre cosas reales y concretas: fundas de silicona, componentes de fibra de carbono, horas de fisioterapeuta. Es una de las transformaciones más directas que un regalo puede comprar.
Sé parte de la próxima historia
Tu donación de hoy inicia la historia de otra familia — una comida, un semestre, una prótesis, un viaje seguro.


