De vuelta al aula: pagamos matrículas para que los estudiantes de Gaza no pierdan su futuro

Los nombres de esta historia han sido cambiados para proteger la privacidad y seguridad de las familias.
A Layla le faltaban dos semestres para terminar su carrera de enfermería cuando la guerra lo detuvo todo. Las cuotas de su universidad se volvieron de pronto imposibles; los ahorros de su familia se habían ido en comida y refugio. Ella asumió que su educación había terminado.
Historias como la suya son la razón por la que la Fundación Motaz creó su programa de apoyo a matrículas. La educación es una de las primeras víctimas de cualquier crisis humanitaria — y una de las pérdidas más difíciles de recuperar. Un año perdido se convierte en un título perdido, y un título perdido se convierte en una vida de opciones reducidas.
Cómo funciona el programa
El programa paga cuotas escolares, matrículas universitarias y costos de inscripción a exámenes directamente a las instituciones, para que cada dólar llegue al aula. También cubre lo esencial para que los estudiantes sigan inscritos: libros, transporte y útiles escolares para los más pequeños.
La prioridad es para estudiantes que perdieron a un padre o una madre, familias sin ingresos y estudiantes de último año — como Layla — para quienes un solo pago puede rescatar una carrera entera.
Entré a mi examen sabiendo que alguien que nunca he conocido creía que mi educación importaba. Aprobé. El año que viene, seré yo quien cuide a los pacientes.
— Layla, estudiante de enfermería
Una inversión que sobrevive a la crisis
La comida y el refugio mantienen vivas a las familias hoy. La educación es lo que reconstruye Gaza mañana. Cuando financias un semestre de matrícula, no solo ayudas a un estudiante — financias a los enfermeros, ingenieros y maestros que llevarán a su comunidad hacia adelante.
Sé parte de la próxima historia
Tu donación de hoy inicia la historia de otra familia — una comida, un semestre, una prótesis, un viaje seguro.


