1.2 millones de comidas: cómo las cocinas comunitarias alimentan a los niños de Gaza

Los nombres de esta historia han sido cambiados para proteger la privacidad y seguridad de las familias.
A las seis de la mañana, antes de que el sol termine de salir sobre Gaza, las primeras ollas ya están al fuego. En el patio de una escuela reacondicionada, los voluntarios de la red de cocinas comunitarias de la Fundación Motaz comienzan el trabajo que pondrá una comida caliente en las manos de miles de niños antes del mediodía.
La inseguridad alimentaria sigue siendo una de las crisis más urgentes que enfrentan las familias después de la guerra. Las líneas de suministro son frágiles, los mercados impredecibles, y para muchos padres, una comida diaria garantizada para sus hijos es la diferencia entre un niño que puede ir a clase y uno que no puede levantarse de la cama.
De la donación a la mesa
Cada comida comienza con el abastecimiento. Junto a socios de confianza como UNRWA USA e IBC, nuestros equipos adquieren arroz, lentejas, verduras y combustible para cocinar lo más cerca posible de Gaza, y luego los trasladan por corredores humanitarios aprobados.
A partir de ahí, las cocinas comunitarias toman el relevo. Cocineras locales — muchas de ellas madres que perdieron sus propios hogares — preparan la comida en grandes cantidades, mientras los voluntarios empaquetan porciones individuales y organizan rutas de entrega que priorizan refugios, centros de cuidado de huérfanos y familias con niños pequeños.
Cuando mi hijo come una comida caliente, duerme toda la noche. Eso es algo que no pude darle durante meses.
— Umm Khaled, madre de tres, Deir al-Balah
Qué hace tu donación
Una donación de $25 financia una semana de paquetes de alimentos para una familia de cinco. Desde que comenzó el programa, personas como tú han financiado más de 1.2 millones de comidas — y las cocinas siguen cocinando. Cada entrega se registra y cada distribución se audita, para que los donantes sepan exactamente adónde fue su generosidad.
Sé parte de la próxima historia
Tu donación de hoy inicia la historia de otra familia — una comida, un semestre, una prótesis, un viaje seguro.


